La imaginación de una persona puede llegar hasta donde uno mismo se lo proponga, pero la de un niño, esa llega aún más lejos, y saben que, tal vez no deberíamos crecer. Caine tiene 9 años, su sueño tener su propio arcade, y que hizo, creo el suyo con lo que tenía a la mano, cartón. ¿Alguien dijo limites?
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